Efectos del Ácido Salicílico en los Cultivos

El ácido salicílico (AS) es una hormona vegetal que forma parte de un amplio grupo de compuestos denominados fenólicos y que está presente en todos los órganos vegetales y desempeña un papel fundamental en la regulación del crecimiento, desarrollo e interac­ción de las plantas con otros organis­mos patógenos, así como en la induc­ción de defensa de las plantas frente a diferentes tipos de estrés ambiental (sequia, salinidad, inundaciones, cam­bios de temperatura, entre otros).

La defensa de las plantas contra cual­quier tipo de estrés esta mediada a través de varias vías de señalización que conducen a la producción de mu­chas proteínas defensivas y compues­tos no proteicos. Se ha identificado que el ácido salicílico tiene diferentes efectos fisiológicos sobre las plantas. A continuación se describen las más importantes:

  1. Induce la floración. Fue el primer efecto fisiológico que se descubrió del ácido salicílico sobre las plantas. Posteriormente diversos ensayos de­mostraron que el AS puede inducir la floración en algunas familias de plan­tas, aunque es un efecto estudiado aún falta mucha investigación para determinar las rutas de señalización involucradas en este proceso. Se ha reportado que le AS favorece los pro­cesos de floración en ornamentales como gloxinia, violeta y petunia.
  2. Induce la resistencia sistémica a pa­tógenos. El papel más conocido del AS es ser una molécula que emite una se­ñal para activar los mecanismos de de­fensa de las plantas ante la incidencia de cualquier patógeno. Se sabe que la infección inicial de un patógeno incre­menta la resistencia a futuros ataques a través del mecanismo de resistencia sistémica adquirida (RSA). Lo anterior se logra debido a que las plantas sin­tetizan diferentes compuestos como fitoalexinas, fitoanticipinas y proteí­nas relacionados con la patogenicidad (PR) que proporcionan a la planta una defensa efectiva de amplio espectro contra un gran número de patógenos. En este sentido, se ha demostrado que el AS se encarga de la activación de la muerte celular, la expresión de proteínas PR, así como la inducción de la resistencia local y sistémica de enfer­medades.

En la actualidad existen reportes que indican que la aplicación exógena del ácido salicílico induce la expresión de genes PR y/o resistencia contra virus, bacterias y hongos patógenos.

  1. Incrementa la termogénesis. Se ha observado que el AS puede provocar una producción de calor en las plan­tas, es decir, aumentar la temperatura en lugares y órganos determinados. La termogénesis es un fenómeno que consiste en la formación de órganos o tejidos por acción de la temperatura.
  2. Retrasa la senescencia en hojas y pétalos. La senescencia de las hojas y los pétalos marca el final del estado de desarrollo de las mismas. En el caso de las hojas se inicia un proceso de trans­locación de nutrientes a otros órganos sumideros de las plantas (flores o fru­tos). Algunos ensayos indican que la aplicación exógena de ácido salicílico retrasa la senescencia de hojas y péta­los de ornamentales.
  3. Inducir respuesta de la planta ante el estrés abiótico. El ácido salicílico es un compuesto muy importante en los procesos fisiológicos de las plantas, principalmente como metabolito se­cundario que forma parte de mecanis­mos vitales de protección de la planta frente al estrés abiótico. Las situacio­nes de estrés (ataque de patógenos, sequía, salinidad, frío) en la planta desencadenan una serie de respues­tas bioquímicas en las plantas y entre otros efectos provocan la acumulación de diversos compuestos y la activación de diferentes genes relacionados al estrés. Uno de los compuestos que se acumulan es el ácido salicílico, el cual está involucrado en la transducción de señales para mediar la adaptación de la planta al estrés.

En el caso de la tolerancia a la salini­dad, diferentes estudios han determi­nado que plantas bajo tratamientos AS pueden resistir a condiciones de salinidad. Lo anterior se ha atribuido a la acumulación de solutos compatibles como la prolina y la glicina betaína.

Los diversos estudios que se han rea­lizado con la aplicación exógena del ácido salicílico demuestran que existen diferentes efectos a diferentes niveles, además los efectos del AS sobre las plantas dependen de diversos facto­res, tal como el modelo de aplicación, la concentración, condiciones ambien­tales, especie vegetal y órganos.