Mosca Blanca (Bemisia tabaci)

La mosca blanca es un insecto chupa­dor que puede causar grandes daños en los cultivos al sacar alimento de la planta y transmitir enfermedades.

La transmisión de enfermedades ocu­rre en épocas cálidas y secas.

La principal especie de mosca blanca que transmite virus es Bemisia tabaci. Esta especie se puede identificar por el estado inmaduro (pupa) en la parte inferior de las hojas de plantas donde se reproduce.

En el estado adulto, es muy difícil dis­tinguir entre diferentes especies.

La mosca blanca adquiere los virus de malezas o plantas cultivadas infecta­das y después los transmite en unos pocos minutos a plantas sanas suscep­tibles.

El ciclo de vida de estos insectos co­mienza cuando la hembra coloca los huevos en el envés de las hojas de la planta a la que afecta.

Afectan a muchas plantas además del tomate como pueden ser berenjenas, pimientos, pepinos, calabazas, habi­chuelas etc. Cuando atacan a la planta provoca reducción en el tamaño de la planta haciendo perder calidad del producto y reduciendo su producción.

La mosca blanca se alimenta del tejido de las hojas, extrayendo la savia de la planta lo cual entorpece su crecimien­to. Son insectos de pequeño tamaño, en torno a los 2 mm. La mosca adulta tiene las alas de color blanco, cubiertas por una especie de cera pulverulenta. Las alas son triangulares.

Se reproducen con puestas en el en­vés de las hojas. La mosca blanca ex­creta el exceso de azúcar como una sustancia pegajosa tipo melaza, en la cual frecuentemente crece un moho negrusco conocido como negrilla (Cla­dosporium spp). Este hongo oscurece la hoja o el fruto impidiendo la foto­síntesis y la respiración de la planta. A la hora de introducir su aparato bucal en la planta, la mosca también puede transmitir enfermedades víricas.

Las plantas infectadas presentan me­nos vigor y las hojas se cubren con mie­lecilla. En las plantas infectadas las ho­jas se vuelven amarillentas y se caen. La plaga se alimenta principalmente de las hojas nuevas de la parte supe­rior. En el envés de las hojas viven los adultos, recubiertos de polvo blanco.